Calma, claridad y continuidad
Esta villa privada situada en las colinas del Devon se abre con naturalidad hacia su entorno. El edificio, de una sola planta, está cuidadosamente integrado en el terreno y orientado según los ejes principales del paisaje. Un patio interior central constituye el núcleo del diseño, conectando los diferentes espacios con luz, aire y vistas. Las grandes superficies acristaladas enmarcan los campos y colinas circundantes, incorporando la topografía al diseño interior. Los materiales – hormigón, madera y aluminio – se presentan de forma sobria, mientras que las aberturas estratégicas alternan entre apertura y refugio.
- minimal windows® como elemento integrador
-
En todas las fachadas se emplearon ventanas correderas de gran formato de minimal windows®, junto con esquinas de vidrio a vidrio, elementos fijos y soluciones de ventanas personalizadas. Los perfiles están integrados con precisión en techo, suelo y paredes, creando una arquitectura de vidrio casi sin marcos visibles. Gracias a su diseño esbelto y su alineación estructural, el acristalamiento se convierte en una prolongación natural del lenguaje arquitectónico. A pesar de la exposición al viento, no fue necesario ningún refuerzo adicional – resultando en una arquitectura clara, luminosa y técnicamente refinada.